Orden de la historia

IMPORTANTE PARA LA LECTURA
Para leer correctamente la historia, en vuestra derecha encontrareis ''indice'' que se muestran los capitulos ordenados, empezando por el primero y seguido del resto.
A si que para leerla lo mas comodamente posible recomiendo que se vallan pinchando en el orden en que aparecen las entradas en el indice.
Si esto es muy confuso, ruego que me lo comuniquen.
Gracias por leerme

sábado, 8 de mayo de 2010

Victor: capitulo 1

Mi nombre es Víctor Cullel o al menos ese fue el nombre que mis padres me pusieron al nacer, en un pequeño pueblo costero de Tarragona en la comunidad Catalana de España. Y nunca me he movido de hay hasta ahora, esperando a que ella volviera durante mas de ocho años…
Pero eso es algo que contare mas adelante cuando la historia lo requiera. Es complicada y llena de confusión y mucho más para vosotros a los que nosotros llamamos mortales, a veces con cariño o otras con desprecio…

Muchos a lo largo de vuestra os preguntareis que por que alguien como yo, cuenta esta historia prohibida de narrar, pues para lo que desconozcáis el ‘’mito’’ se nos esta prohibido desvelarnos ante nuestro enemigo… Si, vosotros sois mis enemigos, débiles en unidad pero tremendamente poderosos en conjunto. Pero parece que esta es la época de la ficción y de la fantasía y nadie en sus cabales pensaría por un momento la posibilidad de la veracidad de mi historia, pero se que algunos buscáis repuesta en cuanto a nosotros, se que el morbo y la curiosidad os engancha y se también que debo sacar todo lo que llevo dentro pues de lo contrario siento que no seguiré soportando mi corta existencia y quizás algún día ella lea esto, quizás algún día comprenda mis verdaderos sentimientos, por que es algo que todo ser racional tiene por monstruosos que puedan llegar a ser, y a si tal vez se apiade de mi, de mi soledad y de mi desesperación y solo quizá vuelva a mi…

Yo tenía 24 años cuando todo empezó. Ya dije que vivía en un pueblo costero, pues bien, este lugar me asfixiaba y me mataba por dentro, solo el frescor de la mañana y las zambullidas en el mar en al amanecer me hacia sentirme un poco mas vivo y soportar la pesadez de la vulgar vida que llevaba. Siempre tuve en mi interior aspiraciones insulsas de grandeza, de libertad y de experiencia.
Vivía en un apartamento con el mejor tío que creía conocer, Chano era el personaje mas curioso y loco que nunca había conocido u no le importaba vivir entre basura, en un pisucho a las afueras del pueblo donde si hubiera habido barrios hubiera sido uno bastante marginal. A el no le importaba todo aquello, solo saboreaba el día a día se inventaba nuevos retos imaginarios en su mente y tocaba la batería todo volumen atormentando a los vecino… savia ser feliz. En cambio yo nunca pude ver la vida con esa positividad, nunca supe apreciar lo que tenía hasta que lo perdí... Pero claro eso es algo que a las personas nos sucede con frecuencia y digo personas por que se que lo soy, y que nunca he dejado de serlo... pero también este es otro dilema que a veces me consume en mi soledad.

En cuanto a mi familia, es también una historia larga de contar que intentare resumiros para que no os aburráis pues se que os interesa ir directos al grano y que no es muy espectacular. Bien, mi madre murió cuando yo solo tenia ocho años, justo la edad que tenia mi hermano cuando todo cambio. Un accidente de coche camino a Madrid acabo con su vida, un final trágico pero a la vez muy común hoy en día. Por aquel entonces ella estaba casada con un hombre mas mayor que ella, no era mi padre por supuesto, el hombre era un funcionario del estado que trabajaba en la biblioteca del pueblo, bueno eso de trabajar era bastante relativo pues siempre había sido poco trabajador, muy huraño y arisco con quien le convenía.
Mi padre murió cuando mi hermano acababa de nacer, Dani nunca tubo el placer de conocerlo pero incluso a mi m cuesta recordar su rostro a veces si no tenia esa foto debajo de mi almohada con la imagen de la familia que un día fuimos…
Ahora solo quedaba yo.

La primera vez que la ví, era un Sábado de madrugada, no tenia que ir al taller a si que aproveche el tiempo para hacer lo que mejor me hacia sentir… Saltar de los acantilados, nadar, pasear por los recovecos de las piedras e ir puerto de la ciudad a ver sus gente a veces con la compañía del atrevido Chano.

Había poca claridad en el cielo y el sol todavía no asomaba, solo avisaba de su despertar. Era un amanecer perfecto, no había ninguna nube en el cielo y los colores de este eran asombrosos, nunca me cansaba de mirarlos. Deje el viejo coche al que tanto detestaba en el descampado antes de llegar al filo del acantilado el cual no era muy grande y no resultaba muy peligroso saltar, pero he de admitir que me gustaba el peligro y la adrenalina.

Me quite la camiseta de manga corta blanca que llevaba y me deje el bañador que siempre solía llevar en verano a modo de pantalones… me descalce las chanclas baratas del mercado y me aproxime al filo del acantilado. Con alguna dificultad baje hasta un saliente mas abajo y respire hondo la brisa del mar en la cara y el aroma inconfundible del amanecer.

El mar se extendía ante mi y a los lados solo el altísimo acantilado de la Rosa y su pequeña cala inconfundible de fina arena blanca. Al otro lado mas roca, masa de roca inmovible y poderosa que a veces me hacia sentir pequeño.

Retrocedí unos pasos atrás y cogi corrí hacia el filo tomando impulso con mi ultima zancada y sentí el aire en mis rostro, la velocidad en mi estomago y en mis venas y la adrenalina… y por ultimo el refrescante y azul mar cubriendo todo mi cuerpo desde la cabeza hasta los pies. Bucee un poco y salí a tomar aire a superficie, y mire desde el agua mi trampolín y luego mis vista se dirigió hacia el caserón viejo. Un caserón que siempre había estado allí. cAundo era pequeño mi madre solía contarme viejas leyendas para que me asustara y los fantasmas me quitaran las ideas de explorador del lugar. Era una gran construcción peligrosamente cerca del filo del grandísimo acantilado, tenia una posición grandisima, y las paredes cubierta por la yedra hacían ver el estado de abandono en la que estaba, pero esta conservaba sus hermosura, los balcones todavía tenia cortinas danzando en el viento y..

Me detuve en la ventana mas orientada al mar abierto, no eran solo cortinas lo que asomaba con el vaivén del aire unos cabellos rubios también lo hacia y que sorpresa la mía cuando una tela oscura acompañaba. Por un momento deje de mover los pies y las olas casi me hunden pero cuando volví a mirar allí ya no había nadie.
De quien seria aquel fantasmal cabello y sus vestiduras oscuras? El sol había aparecido por fin y yo empezaba a tener frío a si que nade hasta la cala y emprendí la marcha para subir a lo alto del acantilado en el descampado donde tenia el coche.

Pero mis pensamientos estaban más interesados en aquella extraña visión que en mi ritual de contemplar el paisaje. El caserón hacia décadas que no estaba habitado, se sabia que pertenecía a unos nobles demasiados ocupados en sus negocios de la capital para darle importancia a aquellas tierras…quien era entonces la persona de la ventana?

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